Daniel 6:4 ¨Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para
acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna
o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.¨
Qué bueno es estar juntos otra vez, para dedicar unos minutos a reflexionar, en la palabra de Dios, es nuestro deseo, que: todos se encuentren bien, y, también, sería bueno pedir, que si disfrutan este tipo de material diariamente, colaboren enviándolo a las personas que conozcan, y, a todo aquel, que: este necesitado de una palabra de esperanza.
Seguramente fueron complicados los últimos días del anciano Daniel, con certeza el debió haber hecho una retrospectiva de todo lo que paso en Babilonia, y, llego a la conclusión, de que valió la pena, pasar por todo aquello, que el paso. El nombre Daniel, quiere decir ¨Dios es mi juez¨, aun años 18 años Daniel vio, a su ciudad cercado por los ejércitos de Nabucobonosor, y, junto a sus compañeros, el fue llevado como prisionero, para una tierra distante, llamada ¨Babilonia¨, nunca más el vio a sus padres, sus hermanos, y, familiares, el libro de Reyes, nos da la información de que fueron 10.000, los cautivos de Jerusalén, llevados para Babilonia, pero Daniel se destaco entre ellos, porque Daniel era verdadero, firme, y, noble. Daniel buscaba vivir en paz con todos, siendo al mismo tiempo inflexible, en lo que involucraba a principios religiosos. La historia de Daniel, en la biblia, es una ilustración, de aquello que Dios hará, por todo aquel que se entrega a él, de todo corazón, y, busca cumplir los planes que Dios tiene para su vida. Como Daniel, lo hizo en Babilonia, nosotros debemos cumplir con el propósito de Dios para nuestras vidas, cueste lo que cueste. Dios desea que cultivemos la fuerza de carácter, los que son meramente oportunistas, no recibirán la recompensa del futuro, mediante la fidelidad a los principios de la palabra de Dios, mostrados por Daniel, Dios nos esta hablando a todos nosotros. Vamos a consagrarnos a Dios, como Daniel lo hizo una vez.
Oremos:
Santo Padre, ayúdanos a copiar los ejemplos correctos, en este caso, el ejemplo de Daniel, que en nuestras vidas obedezcamos al Señor, y, que podamos ser leales, y, fieles, como él fue. Quédate con nosotros a lo largo del día, Así pedimos, en nombre de Jesús.
Amén.
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