¨ Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?¨
Mateo 16:15
Cuando Cristo creció, se hizo maduro y comenzó su ministerio,
su vida era como una demostración divina del corazón de Dios, pero nadie comprendió.
Nadie vio lo que el estaba construyendo. La naturaleza humana es así, vemos lo
que queremos ver y muchas veces ignoramos las mayores de las dadivas.
Como cada acto de amor y gentileza, cada palabra de
refutación Jesús estaba colocando las bases que conducirían al camino. A una
declaración radical que cambiaría el mundo para siempre. Cuando la última gota
de sangre cayo de la cruz, Jesús gritó: ¨Esta Consumado¨, en ese punto la misión
se había completado. Quizá quienes escucharon esas palabras marcaron el fin,
sin embargo esas palabras eran el comienzo de la libertad.
Hay muchas cosas en la vida que no sabemos e ignoramos, pero
cuando Jesús venga, todo habrá valido la pena.
1 Comentarios
Gracias por la bendición
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