¨ para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. ¨

Juan 17:21

Es posible que hayamos vivido la experiencia de orar en comunidad, si no lo hemos hecho, sería recomendable intentarlo alguna vez. En este ministerio tenemos una experiencia parecida, haga clic en esta palabra: ORACIÓN POR TODAS LAS CAUSAS, para conocer más. Orar es reconocer lo invisible por sobre lo visible, es una forma de hacer temblar al maligno, porque la oración es muy poderosa.

Sin duda alguna hay un misterio operando en esa reunión o actividad de oración, y si descuidamos la práctica de la oración dejaremos pasar ese poder, como que si lo ignorásemos. Pero si queremos tomar pose de este maravilloso poder requerimos orar unos por los otros, alabar a Dios, hacer buenas obras para amenizar la vida de los necesitados, y en cualquier momento la bendición llegará a nuestras vidas. En ese sentido, precisamos ser unidos, allí esta la fuerza del evangelio.